martes, 14 de agosto de 2012

YETI ARGENTINO, EL UCUMAR, ATEMORIZA A POBLADORES DE SALTA


Varios ciudadanos de la provincia de Salta en Argentina, aseguran haber visto desde inicios de este mes, al Ucumar, un raro humanoide, parecido al Pie Grande o Yeti, que vive, aparentemente al sur de nuestro continente.

Una de estas testigos es Pascuala Alzogaray, quien le dijo al diario argentino El Tribuno de Salta, haber sido testigo de la presencia de este extraño ser.

“Todos los puesteros de El Divisadero y lugares aledaños, están con miedo. Este Ucumar anda por las noches, se roba animales de corral y hace ruidos. Cuando salimos a ver qué está pasando, se lo siente saltando por las copas de los árboles grandes. Es un monstruo y hay que hacer algo. Los que vivimos y trabajamos en la zona, criollos y aborígenes, estamos con mucho miedo”, dijo Alzogaray al referido medio argentino.

Los testigos refieren que esta criatura mediría aproximadamente 1,70 metros de altura, tiene aspecto humanoide, se desplaza en dos patas y es sumamente peludo, características que hacen recordar al famoso Pie Grande o al Yeti.

El mismo diario recogió los testimonios de más personas. Entre ellas, el de María y Marta Acosta, dos hermanas de la etnia wichi, quienes aseguran haberlo visto.

“El otro día sentimos un ruido frente al rancho. Salimos a ver y divisamos una figura rara. Era de noche. Pensamos que era el patrón, pero al acercarnos, casi nos morimos: era un ser raro, cubierto de pelo, muy hediondo, con olor a suela quemada. Nos miraba y tenía los ojos tristes. Luego, huyó y los perros no lo siguieron”, aseguraron.

Otro testigo que pudo entrevistar El Tribuno, es el gaucho Rolando Díaz, que aseguró que esto no se trata de una broma.

“Esto no es broma, amigo. Conozco todos los animales que hay acá, pero esta criatura no es del lugar. Te aterroriza su mirada y su posición erguida hace presumir que bajo sus cerdas se esconde un ser fornido. Lo vi, lo intenté seguir, pero los perros lloraban, más asustados que yo. Dos días después, otro puestero se enfrentó con él frente a su rancho. Dijo que lo había mirado y él hizo lo propio, tras lo cual emitió un sonido extraño y escapó. El fue quien le pidió a Pascuala que hiciera algo”, aseguró Rolando Díaz.